Pepito Tey: Un joven de revolución

30 de noviembre de 2013 5:01

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Camagüey.- El murmullo en el patio ambienta cada mañana hasta la hora de empezar las clases. Como estudiantes de primaria hacen las cosas comunes de los niños de su edad: corren, juegan, gritan, se ríen... practican deportes y estudian, y honran a quienes dieron su vida para que ellos hoy no sufran lo mismo que los pequeños de la época de las tiranías en la Isla.

Por eso prepararon un matutino en conmemoración del 30 de noviembre, dedicado especialmente a Pepito Tey, mártir que da nombre a su centro docente y que murió con solo 24 años ese día de 1956, junto a Tony Alomá y Otto Parellada durante el alzamiento en Santiago de Cuba para apoyar el desembarco del yate Granma.

A la vida de ese joven revolucionario se acercó Adelante Digital, a través de los pioneros de la escuela ubicada en el reparto Julio Antonio Mella, de la cabecera provincial.

Daniela de la Caridad Sánchez Torres, una pequeñita de preescolar, comentó que “José Tey Saint Blancard nació en Santiago de Cuba un 2 de diciembre, estudió para ser maestro y le gustaba tener su ropa planchada, era muy presumido. Murió luchando por la libertad. También ayudaba a su padre, trabajador de ferrocarril, a pagar sus estudios, y su mejor amigo era Frank País”, agregó Arelis Ortiz Santana, de segundo grado.

Su hermandad con Frank se selló para siempre cuando, postulado en unas elecciones estudiantiles para la presidencia de la Asociación de Alumnos de la Escuela Normal para Maestros de Oriente, perdió los comicios ante su excepcional condiscípulo, y lo que algunos pensaron provocaría antagonismo entre ambos los unió en la lucha.

“Era una amistad sincera, se preparaban juntos, eran muy unidos, no existían secretos entre ellos y estaban de acuerdo en sus ideales”, así describen la relación entre estos dos revolucionarios las estudiantes de sexto grado Cristal Rodríguez González, Ana Karen Perdomo Navarro, Adriana Santana Romero y Thalía López Hernández.

Y así lo ratifica la afirmación del combatiente de esa gesta, Josué de Quesada, citada en EcuRed: “No se puede separar la personalidad de Pepito de la de Frank País. Son dos elementos paralelos, dos amigos, dos compañeros, dos combatientes. Antes del 30 de noviembre se constituyó un Estado Mayor Militar para analizar con los jefes de grupo las acciones que se realizarían. Y junto a Frank y Léster Rodríguez, estaba Pepito Tey”.

Comentan las niñas que en sus investigaciones para los concursos y trabajos prácticos, y en el espacio diario que dedican a estudiar la bibliografía del héroe conocieron, además, que vivió en Santa Clara y Camagüey, lideró la Federación Estudiantil Universitaria Oriental y mantuvo una intensa actividad clandestina.

Por su valor y accionar en la lucha por una Cuba libre, los pinos nuevos de hoy le admiran, recuerdan, agradecen, quieren ser como él y rememoran su vida y heroísmo entre poemas, canciones y exposiciones de artes plásticas, subrayaron las pioneras.

“Resulta que a mi casa habían llevado un saco de rifles y fueron a buscarlo en una máquina, Pepito Tey, Salvador Pascual y Pachequito. Ellos metieron el saco en el maletero y lo cerraron. Tony y yo salimos al corredor a despedirlos, pero en la esquina había un cabo del Ejército conversando con otro señor. Tony les dice: ‘Bueno, que se diviertan’, pero el carro no quería arrancar. ¡Yo me puse nerviosa! Entonces Pepito baja, llama al cabo y le dice: ‘Oiga compay, haga el favor de ayudarnos a empujar este carro aquí’.

“Y el cabo y el señor vinieron y empujaron el carro hasta que arrancó, Pepito sacó la mano y le dijo al cabo: ‘Muchas gracias’, mientras se reía a carcajadas. ¡Quién le iba a decir a aquel cabo que la máquina lo que llevaba eran armas!”

Fuente: adelante.cu

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